Cuando las etiquetas lastiman

domingo, 29 de marzo de 2015 Se lee en

'Soy mucho más que un mal momento o una mala actitud'

Las etiquetas duelen, y mucho. Me duele cuando te refieres a Andrés como mal portado, agresivo, peleón, que no le gusta compartir... Me duele porque sé que él es muchísimo más que esos momentos donde se comporta de esa manera que puede ser reprochable.

Ese niño al que llamas malo es el mismo que si te lastimas un dedo corre a buscar alcohol para 'curarte' y te da un beso sanador. Ese niño al que llamas egoísta es el mismo que cuando le ofrezco un duro o una galleta corre a avisarle a sus primos para que coman también e incluso te ofrece a ti. Ese niño al que llamas agresivo es el mismo que se entristece si te ve triste, que te abraza porque sí, que te sonríe sin motivo aparente.

Y créeme que sé perfectamente que Andrés tiene actitudes que deben ser cambiadas por su bien y por el de todos los que le rodean, pero no considero justo marcarlo frente a los demás como si él fuera el único con malos momentos. Porque no soy ciega, y no es por justificar a mi hijo, pero todos y cada uno de los niños que veo tiene las mismas actitudes, en diferentes escalas, incluso los más pequeños.

¿Crees que me gusta ver que Andrés no responde cuando se le dice que no muerda o pegue? ¿O que en vez de pedir lo que le pertenece él sienta que debe empujar al otro y arrancarle el objeto? ¿No has pensado en lo que me angustia pensar que es mi culpa que se comporte así y que estoy fallando como madre al no lograr educarle y tener que recurrir a nalgadas o aislarnos cuando todo lo demás me falla?

Porque pegarle no ha logrado solucionar nada, porque para mi pegarle no es sinónimo de educarlo y corregirlo, sino de fracaso y cuando lo he hecho ya es con frustración y para evitar que los demás pequeños le peguen de peor manera alentados por la frase de 'le pegas o te pego'.

Quisiera que me escuchara siempre, no sólo cuando le da la gana. Quisiera que no se soltara de mi mano cuando vamos por la calle, ni que cuando lo vuelvo a tomar se ponga a gritar y retorcerse. Quisiera que no se cerrara y siguiera en actitud violenta y revanchista aún cuando se ha separado de la situación desencadenante.

Pero con etiquetarlo no logras nada más que reforzar sus aspectos negativos, quizá no es lo que buscas pero lo lastimas, lo marcas ante los demás, puedes alterar la manera en como se ve a sí mismo, lo minimizas... 

No digo ni pienso que soy una madre ejemplar, he fallado cuando en ocasiones cedo a mi frustración y le digo a los gritos que me cansa, y grito para no pegar, y amenazo cuando no logro que entienda. Pero tampoco es justo que pretendas que corra a castigarle, de una u otra forma, porque fue malo cuando quién lo provocó fue otro, cuando lo que hizo fue defenderse así fuera de manera excesiva.

Con esto no quiero decir que apruebe las actitudes negativas que en ocasiones muestra Andrés, o que no las vea, o que se las apadrine como me has reprochado alguna vez, de hecho trato cada día de mejorar estos temas y ayudar a mi hijo; pero te pido que si realmente lo quieres evites etiquetarlo, evites verlo como lo haces, porque lo afectas, lo hieres y me hieres.


-Cyball Brigitte

Mamá y bloguera desde 2012, compartiendo siempre ando, sean reflexiones, recomendaciones o mi experiencia. Siempre inspirada por y para Andrés Matteo, pues con su llegada a casa este blog nació. Anímate a saludarme en acebook 😉

Se ha comentado...

  1. Comparto tu opinión en cuanto a etiquetar, creo que no es saludable para nadie ser llamado por algo que suene negativo, también es cierto que a las madres nos duele que hablen mal de nuestros hijos y salimos a la defensiva de una ves, pero aveces siento imposible que personas que son capaces de entiquetar a un niño cambien su manera de ser simplemente porque se lo digamos, creo que la mayoría que lo hacen es por una ves también fueron etiquetados de alguna forma y el círculo visioso que y sigue y como podemos cambiar eso?, con eso que Loro viejo no da la pata!!.
    Saludo y buen Post.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Hianny por tu comentario, y entiendo el punto de que es difícil deshacerse de hábitos arraigados en nosotros, mentiría si dijera que no he cometido deslices en muchos aspectos (de crianza y en mi vida general) donde sé que algo no es lo mejor pero la costumbre es fuerte. Pero como siempre digo: ¡¡¡lo fácil me aburre!!! Así que ha seguir luchando, no cambiará a la primera, pero el loro viejo SÍ que me dará la pata y con gusto.

      Eliminar

no te vayas sin comentar 😊

Formulario de contacto

Nombre

Correo electrónico *

Mensaje *

// codifiquemos tu estilo


¿Te gusta el aspecto de mi blog?

Puedo personalizar también el tuyo, conoce mis servicios

ir ya mismo