Ser madre de un prematuro, experiencia agridulce

jueves, 17 de noviembre de 2016 Se lee en

Hoy mundialmente se conmemora el Día del Prematuro, aunque Panamá ha brillado por su ausencia en este tema. Se estima que 1 de cada 10 recién nacidos es prematuro, y entre menos sean sus semanas de gestación mayor es el riesgo de problemas a corto y largo plazo, incluida tristemente la muerte. Andrés Matteo nació a las 32 semanas con 4 días por lo que se le considera un prematuro tardío. Esta fecha me ha hecho reflexionar sobre lo que ha significado para mí ser madre un prematuro:

Andrés rumbo al Hospital del Niño, acompañado por papá

La maternidad de un prematuro es algo diferente de la maternidad que muchas conocen. Una madre con un bebé a término tiene a su pequeño un día, ya sea por parto vaginal o cesárea, lo ve al cabo de unos segundos y lo abraza y a más tardar en unos 3 días están todos en casa, y en este período pasan tiempo juntos en su estancia hospitalaria.

Yo sólo lo vi si acaso 5 segundos minutos después de que lo reanimaran al nacer (y yo sin saberlo en ese entonces pero con angustia por no oírle llorar) y no pude ni acariciarle, solamente nuestras narices se tocaron y escucharlo calmarse me alivió el corazón; desperté horas después, hacia la medianoche, completamente sola pues ya lo habían trasladado a Neonatología del Hospital del Niño y Stef fue con él.

Me la pasé los 3 días siguientes en reposo hospitalario abrazando entre lágrimas una foto que me plastificó Stef y escuchando el audio de su voz; cuando salí y fui a visitarlo me encuentro con que lo estaban operando de urgencia por Neumotórax, lo peor fue la manera en que me lo anunciaron: 'no puede pasar, a su hijo se le explotaron los pulmones pero...'; pasé 10 días enteros sin poder cargarlo como anhelaba y 4 días más para poder llevarlo a casa.

Andrés ha posado hoy para mostrar su marca de guerrero, la marca del neumotórax (la tiene en ambos costados)

Definitivamente que llevo marcados estos días a fuego, la incertidumbre de que algo pudiera pasarle mientras no estaba a su lado, enojo conmigo misma y con la vida por estar en esta situación fuera de mi control, tristeza por no haber tenido la emoción que debe tener una madre al nacer su hijo sino temor por su bienestar y tanta, tanta impotencia y frustración por perderme tantas cosas de un período que debe ser mágico.

Aunque tuve cesárea de urgencia y fue en extremo dolorosa por la rotura de puntos que sufrí, el dolor físico era una nimiedad comparado con el dolor intolerable de la separación de mi hijo, sólo era feliz cuando iba camino a verle y estaba a su lado por sólo 2 horas diarias admirando su fortaleza y sus avances, aprovechando los cambios de pañal y limpieza con algodón para tener contacto con él y darle mi calor.

Cuando ya por fin estuvimos juntos en casa, no cabía en mi felicidad y comenzó mi celo porque todo fuera perfecto, tratando de evitar otra separación de mi bebé y tuve la dicha que hasta el día de hoy no lo he tenido que hospitalizar y menos ha tenido problemas pulmonares, gracias a Dios. También fue importante el apoyo y comprensión de mi madre, quien pasó por esto en tres ocasiones, conmigo y con mis hermanos.



Poco a poco he ido cambiando mi manera de ver la vida, así como mi actitud sobreprotectora con Andrés, tanto que ya hasta mi madre y abuela se quejan de que soy descuidada en cuanto a la vestimenta pues él adora andar como dice 'frequito mamá', por lo de sus pulmones a pocos días de nacer y por el hemangioma que desarrolló en su espalda a consecuencia de uno de los tubos durante su estancia hospitalaria.

No creo que ser madre de un prematuro me haga ser mejor madre que otras, sino que me ha hecho una mejor versión de mi misma, algo así como Brigitte 2.0; definitivamente pienso que es una experiencia agridulce, pues implica sufrimiento y a la vez admiración y amor por el milagro de tener a mi Andrés, y que siempre rememoraré al ver la cicatriz en mi vientre y las cicatrices en el tórax de mi hijo.




-Cyball Brigitte

Mamá y bloguera desde 2012, compartiendo siempre ando, sean reflexiones, recomendaciones o mi experiencia. Siempre inspirada por y para Andrés Matteo, pues con su llegada a casa este blog nació. Anímate a saludarme en acebook 😉

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