#ETDLS: De Santa Claus y los Reyes Magos

miércoles, 14 de diciembre de 2016 Se lee en



Nuevamente me he animado a participar en El Tema de La Semana de Papás Blogueros y es que es una buena oportunidad para rememorar mi infancia y adolescencia.

Porque nosotros, en casa, siempre hemos celebrado ambas fechas aunque de distinta manera.

En Navidad, desde que puedo recordar, la fiesta se realiza cada 24 de Diciembre, con la mesa lista con los platillos tradicionales donde íbamos picando según antojos teníamos y los niños correteando por todas partes y esperando emocionados a que dieran las 12 campanadas para abrir los presentes que Santa les había traído.

Y el Día de Reyes, entre vecinos (y que además somos familia y todos los niños estábamos la mayoría en el mismo rango de edades) organizábamos en la calle un convivio, se cantaban los villancicos y al anochecer se encendían los arbolitos con pirotecnia, mientras sentados comíamos roscas con ponche de huevo y así cerrábamos el ciclo de festividades de fin de año.

Pero a medida que hemos ido creciendo los de esa generación, estas celebraciones en conjunto se han ido perdiendo. Ya no se decora toda la calle, ya no se corre en Nochebuena entre casas de los tíos, tomado galletitas y frutos secos de cada una. Y es algo que aunque hemos intentado ya no es igual. 

Ahora en Navidad seguimos con los recorridos entre casas, pero entre las propias (mis padres, mis tíos, mi prima y mi hermana, así como la nuestra) y me gusta tener música infantil al menos en mi casa, con mesa especial para los peques y serpentinas para que jueguen hasta que llegue la hora de sus obsequios traídos por el viejito panzón y bonachón. 

Con respecto al 6 de enero, ya no nos reunimos en torno a los arbolitos (por aquello de usar ahora sintéticos, con lo costosos que se han puesto los naturales), pero hemos implementado un poco de la cultura de Stef y comemos la Galette de Rois, con los peques siempre como reyes y con juegos en casa, eso sí, sin obsequios para no recargarlos.

Por mi parte, por mi casa, me encanta seguir con la celebración, la decoración y el convivio. Porque a pesar del consumismo de la época, y la eterna discusión de si es o no autóctona una celebración (o cristiana además) para mí lo importante es la oportunidad de disfrutar, de estar juntos, de compartir alegrías y de ver la emoción de los peques y no tan peques al abrir sus obsequios. Y esto es lo que quiero inculcar en la siguiente generación: la de mi hijo y sobrinos.

*La imagen de esta historia fue creada con ilustraciones de freepik.com



-Cyball Brigitte

Mamá y bloguera desde 2012, compartiendo siempre ando, sean reflexiones, recomendaciones o mi experiencia. Siempre inspirada por y para Andrés Matteo, pues con su llegada a casa este blog nació. Anímate a saludarme en acebook 😉

Se ha comentado...

  1. Nosotros también celebramos cena el 24 y comida el 25. Y lo mismo con el 31 y el 1 y con el 6, así que puedo decir que por suerte mi familia aún se junta más de una vez al año ^^ Y escuchamos villancicos junto al árbol y al Belén, y comemos dulces y nos ponemos gordos como tejones :D

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    1. Que buenas tradiciones, sobre todo la de ponerse gordos como tejones XD...

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