29 años y contando

sábado, 11 de febrero de 2017 Se lee en



Nací al final de la dictadura de Noriega; era sólo una bebé de 21 meses cuando sucedió la Invasión de EUA, la mal llamada 'Causa Justa'.

Desde que recuerdo (5 años o quizá un poco menos) los gobernantes de mi país están envueltos en actos de corrupción, y ni decir de los panameños de 'a pie' que a pesar de quejarse de la podredumbre que significa la corrupción, no dudan un segundo en dar 'coima' a un policía para evitarse una multa bien merecida.

Aprendí desde niña que aquí no importa cuanto te esfuerces, ni si eres lista y destacas académicamente o de cualquier otra manera, importan más las relaciones de tu familia y ves cómo un chico con parentesco con un político y con un promedio escolar regular se lleva la beca que debías llevarte tú que estabas a dos décimas de la 'perfección' y contabas con una hoja de asistencia impoluta.

En la adolescencia supe que más valía 'ser charlatana, ser linda, ser agradable con los demás' porque sino estabas condenada al ostracismo, y me costó entender que era el ostracismo lo que más anhelaba porque era cómo podía ser yo, sin remordimientos. Ser cínica, ser crítica, ser amorosa, ser incondicional con quién yo quisiera...

He tenido buenos conocidos, son pocas las personas a las que puedo considerar mis amigos, aunque la distancia nos separe y yo no sea adepta a los chats y mensajes frecuentes siempre, siempre los tengo presentes en mi memoria y buenos deseos.

La constancia nunca ha sido mi fuerte, si no fuera por mi madre creo que ni siquiera hubiera terminado el bachillerato, así de fastidiada estoy del sistema que premia y perpetua la mediocridad donde les importa más el peinado de un chico que admitirlo e impulsar su pensamiento crítico y su capacidad analítica.

Tuve tantos amores, algunos que ni deberían llamarse 'amores' y de todos aprendí, aunque fuera solamente a cómo evitar personas como ellos. Al final me quedé con el amor que me entendía y que no me restringía, ese que te hace anhelar su presencia no porque estés deseosa de besos, sino porque disfrutas simplemente que esté a tu lado y contar con él y que él cuente contigo... "juntos somos más fuertes" ha sido y es nuestro lema.

Y con este amor con el que me comprometí a 'no comprometerme' me llegó tan inesperado pero tan bien recibido y bien amado desde el primer momento, mi más grande tesoro, por quién he botado mis más amargas lágrimas y soltado mis más sinceras y emotivas sonrisas y a quién hasta el día de mi muerte amaré por sobre todo y todos - sí Stef, incluso sobre ti: mi hijo Andrés Matteo.

Para mí hay un marcado antes y después de mi maternidad, sigo siendo cínica aunque un poco menos misántropa, ya cuento con un poco más de esperanza en el futuro, ya esforzándome por darle herramientas a mi hijo para que trace su camino y vea belleza donde yo no pude ni puedo verla. Supérame, hijo mío.

Son ya 29 años, y un día, desde que llegué antes de tiempo, ahogándome antes de nacer, y aquí sigo mientras Dios me lo siga permitiendo y debo darle infinitas gracias por eso.


¡¡Happy 29th Birthday to me!!






-Cyball Brigitte

Mamá y bloguera desde 2012, compartiendo siempre ando, sean reflexiones, recomendaciones o mi experiencia. Siempre inspirada por y para Andrés Matteo, pues con su llegada a casa este blog nació. Anímate a saludarme en acebook 😉

Se ha comentado...

  1. ¡Felicidades querida Cyball! ¡Que tengas muchos regalos! ¡Que comas mucha tarta! ¡Que lo celebres como se merece! :D ¡Y brindemos por otros 29 años... ¡de blog! ;)

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    Respuestas
    1. ¡Muchas gracias! Esperemos que bloguear por placer no sea 'un arte en decadencia'

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